Hipnosis Ericksoniana

La Hipnosis Ericksoniana es la base principal junto, con la PNL, del Coaching Generativo.

Milton Erickson
“No sabes todo lo que puedes hacer”


Milton Erickson, (1901-1980)médico e hipnoterapeuta estadounidense, innovador y pionero en cambiar las técnicas de hipnotismo aplicadas a la psicoterapia.IMG_2891

Creador de esta técnica revolucionaria; gracias a su propia experiencia de vida, se convirtió en un maravilloso terapeuta, ayudando a las personas a realizar sus propios cambios desde el interior;para ello apoyaba su trabajo en el “poder del lenguaje”(Lenguaje Ericksoniano) y en la “hipnosis”(Trance Ericksoniano).

De esta manera, descubrió que acompañando a las personas en su descubrimiento personal, son capaces de conectar con sus propios recursos de serie, aquellos con los que nacemos para SER y desarrollar nuestra Legítima Rareza, aquello que nos hace únicos y especiales.

(Sus discípulos continuar actualmente ayudando  y enseñando estas técnicas por todo el mundo. Hemos tenido el honor de conocer y aprender con 2 de ellos Steven Gilligan  y Robert Dilts, en un fantástico viaje de auto-descubrimiento personal.)

Entre las herramientas que utilizaba, estaban las metáforas; poderosas para cambiar la percepción y la experiencia de las personas que quería ayudar.

Los cuentos, siempre han sido una manera de conectar con la sabiduría interna  de la naturaleza y el orden del universo, con arquetipos y metáforas sobre la vida y los valores, una manera de descubrir por ti mismo el camino hacia la plenitud, la tuya propia.

 

El Cuento del Caballo Extraviado

Un día apareció en el patio de la granja en la que yo vivía de niño un caballo extraviado. Nadie sabía su procedencia y no tenía ninguna marca que lo identificase. No era cuestión de quedarse con él, porque era evidente que pertenecía a alguien.

Mi padre decidió devolverlo. Se montó en el caballo, lo llevó a la carretera y simplemente dejó que el instinto del caballo les condujese al dueño. Sólo intervenía cuando el caballo abandonaba el camino y se detenía a comer o se metía en uno de los campos colindantes. Cuando lo hacía, mi padre lo obligaba a volver a la carretera.

De esta manera, el caballo no tardó mucho en llegar a casa del dueño. Éste se soprendió al ver al caballo y le preguntó a mi padre cómo se las había arreglado para averiguar quién era el dueño.

Mi padre respondió: “¡Yo no sabía quién era el dueño, pero el caballo sí! Todo lo que hice fue mantenerlo en la carretera”.



El Pescador y el Genio

Un pescador encontró entre sus redes una botella de cobre con el tapón de plomo. Parecía muy antigua. Al abrirla salió de repente un genio maravilloso que una vez liberado le dijo al pescador:
-Te concedo tres deseos por haberme sacado de mi encierro. ¿Cuál es tu primer deseo?
-Me gustaría que me hicieras lo bastante inteligente y claro como para hacer una elección perfecta de los otros dos deseos -dijo el pescador.
-Hecho -dijo el genio-, y ahora, ¿cuáles son tus otros dos deseos?
El pescador reflexionó un momento y dijo:
-Muchas gracias, no tengo más deseos.

 

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